“Confusiones”

Por: Pedro René Almonte Mejía

En ocasiones, tiendo a confundir las funciones de ciertas instituciones en la República Dominicana; puede ser por mi ignorancia o porque ciertamente esta confusión es un hecho, provocado o no. Por ejemplo : No sé dónde termina la función de la Oficina Técnica del Transporte Terrestre (OTTT) ; no sé dónde comienza la función de la Dirección General de tránsito terrestre(DGTT) ; no sé dónde comienza la función de la Autoridad Metropolitana del Transporte(AMET) ; no sé dónde termina la función de la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (OPRET) ; tampoco sé dónde comienza la función del Fondo de Desarrollo del Transporte Terrestre (FONDET) ; en el caso de este último, no sé ni siquiera cuál es su función , pero más que las funciones de las antes mencionadas instituciones , lo que me inquieta es el objetivo de todas ellas : “Hacer del transporte una actividad menos traumática para cada ciudadano”, pero cuando salgo a las calles de Santo Domingo la palabra “trauma” es minúscula para lo que uno pasa en las calles , y qué decir de la seguridad que las caracteriza (a las calles) , que cuando veo dos en una motocicleta, los nervios me invaden .

Igualmente, y siguiendo con mis confusiones, me confunden las funciones del Ministerio de Obras Publicas cuando veo a ese ministerio fumigando o regalando botiquines en los peajes, tal vez sea por mi ignorancia o porque esas funciones son del Ministerio de Salud Pública, y si me venden la idea de la solidaridad entre instituciones en pos del bien común, la compro pero, las funciones de cada quien me siguen dejando confundido.

La confusión pica, se extiende y llega a la función de los partidos políticos. Entendiendo que un partido político es una organización estable y permanente, que se basa en una “ideología” y un programa de gobierno para definir ciertos objetivos y que busca alcanzar dichos objetivos con el ejercicio del poder político. Según su “ideología”, los partidos políticos pueden ser de izquierda o derecha, lo que me confunde es, que partidos que dijeron ser de “izquierda” parecen haber quedado mancos y en la toma del poder escribieron sólo con la derecha. Según el politólogo y sociólogo francés Maurice Duverger, los partidos políticos se pueden diferenciar, entre: partidos de cuadros y partidos de masas; aquí mi confusión se acentúa, porque no sé dónde quedaron los cuadros en los partidos,  ni dónde quedaron las masas, porque aunque algunos (partidos) están bien “gorditos” no veo que las élites defiendan los intereses de las “masas”.

En otro orden, quiero exhortar a los jóvenes de los partidos políticos y a los aspirantes a serlo, a no dejarse confundir,  a que hagan hasta lo imposible para prepararse mejor en lo académico y no menos importante preparase para ser personas más sensibles, más comprometidas con el bienestar público, más solidarios, dejar atrás “el padrinismo” y la pleitesía a las élites, cual si fueran dioses del Olimpo, difíciles de alcanzar, de ver y tocar. El Estado es de todos y ya quedó demostrado que romperse la espalda en campaña no es mérito para obtener el deseado cargo público, más bien si estás preparado y tienes un poco de “suerte” tal vez te sorprenden con un decreto, aunque te hayas mofado y burlado de quien lo firma.

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